El sector del libro saca cabeza y amenaza con morder

31 agosto, 2017
El sector del libro saca cabeza y amenaza con morder

Las empresas cada vez tienden a digitalizar sus estructuras comunicativas y empresariales, con el fin de ser más eficientes. La digitalización ha llegado para quedarse, eso está claro, no se puede luchar contra ella, a no ser que seas un amish claro. Pero si no eres un amish y dispones de conocimientos sobre la llevanza de una empresa estarás de acuerdo.

En este artículo vamos a hablar de cómo el sector del libro está dejando atrás la época de vacas flacas, en un momento en el que la tecnología desprende un esplendor visible a miles de kilómetros. Existen muchas preguntas al respecto, y hoy contestaremos a una, porqué el sector del libro saca cabeza del agujero de la crisis.

El sector del libro ha jugado una batalla digna de ser representada por los directores de la famosa serie Juego de Tronos. La mencionada digitalización, un público muy segmentado y el difícil acceso a los más jóvenes parece ceder. Y actualmente hay signos que indican que no sólo se está superando el bache en las ventas, sino que las ventas están empezando a acelerar.

Existen varios motivos, pero principalmente ha jugado un papel importante la adaptación al merado. Los tiempos han cambiado mucho, y gracias a las nuevas tecnologías y a las redes sociales, los lectores se han vuelto muy críticos debido a la gran cantidad de contenido que hay por la red.

Un consumidor crítico significa que está más formado y especializado, lo que traducido al género literario significa que los lectores buscan obras maestras en cada compra. Y parece ser que o los expertos literarios no lo son tanto, o de verdad hay muy buenos escritores, ya que las cifras de ediciones durante el año 2015 han sido destacables. Se han editado un total de 80.181 títulos, que vienen a ser alrededor de 225 millones de ejemplares, esto supone un 2% más que en 2014. Por desgracias todavía las cifras de 2016 no están listas para comparar.

Pero lo que si que es cierto es que cada vez hay menos números de libros impresos, y así lo avala el descenso de seis décimas con respecto al 2015. El motivo es simple, hay muchos títulos con tiradas muy cortas debido al cambio que se ha producido por la manera de imprimir los títulos. Al imprimirse cada vez más rápido, las editoriales tienden a adaptar la producción a la demanda.

El sector que nunca muere

Septiembre está ya a la vuelta de la esquina, y con el llega la odisea de conseguir los libros de texto. Las editoriales están a punto de hacer caja, ya que de una manera o de la otra los padres acaban comprando libros de texto nuevos. Y esto se debe a que los planes educativos exigen requisitos diferentes, y también porque no se llevan a cabo programas de reciclaje de libros de unos estudiantes a otros.

En cualquier caso, hay que hacer honor a las editoriales que durante los años de crisis han seguido apoyando la edición de libros sobre necesidades educativas especiales. Estos libros no están destinados a ser bestsellers, y no siempre resulta rentable. Pero es necesario imprimir este tipo de libros para los especialistas de las diferentes profesiones, así como para el sector educativo y profesional.

La editorial Ediciones Aljibe, es referente en publicaciones de temática educativa, especialmente en la atención a las Necesidades Educativas Especiales. Sus publicaciones están orientadas a la mejora de la atención a la diversidad y dan respuesta a profesionales de la educación, la psicología y la pedagogía, lo que aporta mucho valor a estos sectores.

Para finalizar, hemos visto que las cifras auguran un auge mesurado del sector del libro, pero porqué no atrevernos a decir que estamos empezando con una tendencia al alza. Quizá en un futuro el sector del libro se desate totalmente de las cadenas crisis y pueda atacar con fuerza.