El Movimiento Slow llega a la Hostelería

15 octubre, 2018
El Movimiento Slow llega a la Hostelería

El movimiento Slow nace en Italia en la Plaza de España en Roma, para ser más precisos en el año 1986, fruto de una actitud de protesta por parte del periodista Carlo Petrini frente a la apertura de un restaurante Mc Donalds en un enclave histórico de la capital italiana. El periodista vio en esto un acto de falta de respeto al patrimonio cultural e histórico de la ciudad, además de considerar que esto amenazaba también los hábitos alimentarios de los europeos, mucho más saludables que los de Estados Unidos con todo ese movimiento de comida rápida.La respuesta a esta reacción avanzó cual bola de nieve, originándose así lo que hoy en día conocemos como Movimiento Slow.

Así aparece también el término de Cittá Slow o Slow Cities para referirnos a ciudades que buscan el bienestar de sus habitantes atendiendo a principios que se alejan de los ritmos frenéticos de las grandes urbes, donde la rapidez merma la calidad de vida.

De este modo, en este tipo de ciudades a ritmo lento la vida se concentra en torno a plazas y se fomenta la producción de productos autóctonos y los pequeños negocios y negocios familiares.

En este tipo de ciudades siempre se busca el equilibrio entre la modernidad y la tradición. De esta manera, los centros históricos son espacios peatonales en los que no hay tráfico y se favorece la comercialización de productos locales.

Boriabcn el referente de de Hotel Slow en Barcelona

Esta filosofía no tardaría en llegar a los barrios de algunas de las grandes ciudades europeas, estando Barcelona como gran exponente con sus diferentes alojamientos Slow.

Lo que se propone con este tipo de alojamientos es que sus huéspedes tengan una experiencia única y personalizada y que disfruten realmente de su visita a la ciudad y de la belleza y cultura de sus barrios.

Este es un tipo de viaje distinto en el que uno se sumerge en el día a día, en las calles, platos y gentes para conocer y disfrutar de cada detalle.

Se trata de alojamientos que integran lo histórico con lo moderno para preservarlo y que tratan de ofrecer al huésped la oportunidad de saborear verdaderamente la ciudad. Tanto a través de su gastronomía con productos locales e inspirada, en este caso, en la más clásica y tradicional gastronomía catalana con ese toque de modernidad.

El Hotel Boriabcn, de hecho, es un pequeño palacio del Siglo XVIII, ubicado en el centro de Barcelona, en pleno barrio del Born. Lo que busca este ejemplo de Hotel Boutique es ofrecer una estancia cuidada hasta el más mínimo detalle para que el visitante se sienta como en casa.

Como todo Hotel Boutique cuenta con un número exclusivo de habitaciones que se reparten entre suites de diferentes categorías, apartamentos turísticos tipo loft y todo ello sin salir de uno de los barrios de mayor modernidad de Barcelona, el Born con un profundo poso histórico.

De hecho, el huésped puede sumergirse en el barrio de El Born y visitar la Basílica de Santa María del Mar, el Museo de Picasso, el mercado de Santa Caterina o las tiendas más actuales, dando un paseo por sus calles céntricas y angostas.

Disfrutar de las tiendas y restaurantes más actuales de la ciudad, y descubrir uno de los barrio con más historia de Barcelona, la que era considerada la antigua Barcino.

Esta exclusividad es una de las características más importantes de todo Hotel que se haga llamar Boutique

así como esa personalidad única que marca una gran diferencia frente a las cadenas de hoteles sin personalidad de los grandes grupos hoteleros.

Por otro lado, los Hoteles Boutique también suelen girar en torno a una temática, principalmente relativa a su diseño o innovación arquitectónica con la fusión de lo nuevo y lo histórico siempre buscando ofrecer una experiencia única.

El elemento cultural también es muy importante, tratando de reflejar la herencia del barrio o la ciudad en la que se encuentra, ya sea con su diseño o las actividades que se pueden organizar en el hotel en torno a la gastronomía.

Además, el servicio que se ofrece al huésped es muy personalizado, cuidando siempre cada detalle.