Patologías constructivas y cómo solucionarlas

Patologías constructivas y cómo solucionarlas

En el ámbito de la construcción se denomina patología a aquella lesión o deterioro sufrido por algún elemento, material o estructura. Las diferentes lesiones patológicas habituales en la construcción se clasifican según su causa o agente causante. Si tienes un problemas de estas características no dudes en ponerte en contacto con PlanIt, Arquitectos técnicos especialistas en inspecciones y peritaciones, así como en la redacción de informes técnicos y periciales y jurídicos sobre cualquier patología constructiva, que trabajan en colaboración con abogados especializados en el sector de la construcción. Para ellos cuentan con equipamiento para realizar pruebas y/o mediciones y para solucionar cualquier problema constructivo.

Tipos de lesión en el sector de la construcción

Estas lesiones pueden ser, según su origen:

  1. Lesiones Físicas: causadas por la humedad, la suciedad, la erosión.
  2. Lesiones Mecánicas: sus causas se deben a un factor mecánico: grietas, fisuras, deformaciones, desprendimientos y erosión debida a esfuerzos mecánicos.
  3. Lesiones Químicas: previamente a su aparición interviene un proceso químico (oxidación, corrosión, eflorescencias, organismos vivos, etc.)
  4. Conocer las Patologías Constructivas es clave para evitarlas en futuras obras.

Tipos de patología en la construcción

Según a qué área de la construcción afecten pueden clasificarse como:

  1. Patologías de los acabados o lesiones menores
  2. Patologías de los suelos en las que el comportamiento del suelo puede generar lesiones en el edificio
  3. Patología de los elementos estructurales del hormigón que son las debidas a los esfuerzos no controlados
  4. Para poder diagnosticar correctamente una patología primero debe conocerse el origen que causa la misma, de este modo podrá encontrarse la solución óptima para su reparación.

Las lesiones patológicas deben ser analizadas mediante el diagnóstico de un especialista, ya que es muy importante la correcta evaluación del problema para proceder luego al tratamiento y la reparación adecuada de la parte afectada.

Las patologías en los ladrillos son daños y/o defectos que aparecen en las fábricas, originados por diferentes factores. Pueden ser éstos defectos propios de las piezas, de los morteros o provocados por agentes externos.

También pueden aparecer lesiones debidas a movimientos estructurales, por estar afectadas las cimentaciones u otros elementos constructivos vinculados a los cerramientos.

Estos problemas pueden originarse durante el proceso de fabricación de las piezas, o en la puesta en obra o durante la vida útil del cerramiento.

Patologías en las Fábricas de Ladrillos

Entre los factores que producen patologías en fábricas, distinguimos:

a. Defectos en la fabricación del ladrillo.

b. Calidad del mortero.

c. Lesiones provocadas por el agua, pueden ser por:

  • Agua de lluvia.
  • Capilaridad.
  • Condensación.
  • Eflorescencias.

d. Efectos de acciones mecánicas por:

  • Dilatación-Retracción.
  • Corrosión de los elementos metálicos.
  • Defectos en la Fabricación del Ladrillo

Caliches. Son concentraciones de óxido de cal que aparecen en los ladrillos; cuando la pieza es hidratada aumenta su tamaño pudiendo dañar la pieza (en nódulos superiores a 0.5 mm). El caliche se produce cuando el ladrillo tiene una deficiente preparación y moldeo. El caliche aparece en la fábrica después de tres o cuatro meses de haberse construido el muro.

Exfoliaciones. Durante el proceso de fabricación, si se utilizan arcillas excesivamente plásticas, las partículas se orientan por el rozamiento con la hélice de la galletera, quedando las capas de arcilla yuxtapuestas pero no tratadas; y si además contiene sílice inerte se producen exfoliaciones y roturas frágiles en las piezas.

Cocción de los ladrillos. Los defectos por cocción pueden originarse por un lado, si el horno no alcanza la temperatura necesaria o por estar menos tiempo del requerido para su cocción; en estos casos no se forman las fases vítreas y no se alcanzan las resistencias mecánicas adecuadas. O, también por un cambio en la fase del cuarzo, produciendo microfisuraciones alrededor de cada grano del material, ésto disminuye la resistencia mecánica de la pieza.

Lesiones por Mala Calidad del Mortero:

Para que una fábrica funcione monolíticamente, sería ideal que tanto el mortero como el ladrillo tuvieran características similares y cumpliesen las mismas características mecánicas.

Cuando el mortero posee un alto contenido de cemento, o cuando tiene un exceso de agua, aparecen los siguientes problemas :

a) Retracciones del mortero durante el fraguado.

b) Movimientos diferenciales entre el ladrillos y el mortero causadas por diferentes comportamientos ante el agua y diferente respuesta térmica.

Lesiones provocadas por el agua:

1. Agua de lluvia

El agua de lluvia actuando en períodos de exposición prolongada, junto a la permeabilidad propia del ladrillo, puede producir manchas de humedad en el intradós del muro. Para que el agua penetre en un muro de 0,50 m, se necesita de un lapso de dos semanas de estar en contacto directo con agua.

2. Capilaridad

La capilaridad se produce por la ascensión del agua a través de pequeños poros y capilares muy finos dentro del ladrillo y/o el mortero, siendo un fenómeno que se produce en cualquier dirección independientemente de la ley de gravedad, y por la naturaleza porosa de los materiales.

El agua puede subir por un muro, por capilaridad entre 1,5 m a 2 m, donde logra equilibrarse el ascenso del agua por la evaporación de la misma.

3. Condensación

Las humedades por condensación aparecen por el vapor de agua contenido en el ambiente.

Esta condensación se manifiesta en la proliferación de hongos, manchas y olor característico.

Para evitar este tipo de humedades la humedad relativa deberá oscilar entre el 35% y el 85% con temperaturas en verano del orden de los 22º C y en invierno de 20º C, contando con una la ventilación adecuada.

4. Eflorescencias

Las eflorescencias son depósitos de sales minerales solubles que aparecen sobre la superficie de una pieza cerámica terminada, por exposición a los agentes atmosféricos. Se forman por la migración de solución salina a través de los poros al evaporarse el agua existente. Hay una diferencia entre las eflorescencias como depósitos superficiales de las criptoeflorescencias (depósitos interiores en los poros del material), que son mas peligrosas que las eflorescencias porque en combinación con agua y hielo pueden deteriorar no solo la superficie sino todo el material. Se eliminan mediante lavado con agua o con productos específicos que se aplican y luego se procede al cepillado de la superficie.

5. Lesiones por Acciones Mecánicas. Dilatación y retracción

Cuando es notable la diferencia entre los coeficientes de dilatación del mortero y el ladrillo, se producen fisuras y grietas.

Estos daños se previenen sumergiendo en agua las piezas cerámicas antes de su colocación para humectarlas, también se preven juntas de dilatación en los paños de fábrica con un máximo de 30 m en clima continental y de hasta 50 en zonas marítimas (se aconseja no superar los 30 m en cualquier caso).

6. Corrosión

Cuando en las fábricas se intercalan en los tendeles armaduras de refuerzo del muro, si estas no tienen el recubrimiento mínimo de enfoscado, el contacto con agua origina la oxidación de las partes metálicas. Se observa la corrosión cuando en el enfoscado exterior aparecen manchas de óxido y fisuras horizontales.