¿Son los cubregradas una solución para los clubes de fútbol?

23 septiembre, 2021
¿Son los cubregradas una solución para los clubes de fútbol?

Con la llegada del coronavirus, cambió absolutamente todo lo que nos podamos llegar a imaginar. Desde luego, no era para menos teniendo en cuenta todos los problemas sanitarios y económicos que ha ocasionado la aparición de la pandemia. La vida no es la misma para nadie y la verdad es que todavía estamos intentando conseguir recuperar la normalidad después de que la vacuna esté empezando a hacer efecto quizá no en lo que respecta al número de casos, pero sí en lo que tiene que ver con la gravedad de los mismos.

El mundo del deporte es uno de los que también han notado con fuerza la irrupción del coronavirus. Las principales ligas deportivas de todo el mundo se vieron obligadas a suspender sus calendarios en el mes de marzo de 2020. Algunas decidieron regresar para el mes de junio, sin público en las gradas. Otras, por su parte, optaron por finalizar la temporada dejando desiertos los títulos. El caso es que cualquiera de las dos vías tuvo un problema en lo que tiene que ver con los ingresos de los clubes, que en cambio sí que tuvieron que seguir pagando a sus estrellas.

Hay que recordar que los clubes de todos los deportes son empresas y que, por tanto, se rigen por el principio de obtención de beneficios como método principal de supervivencia. Es cierto que hoy en día prima mucho en un club de élite lo que paguen las televisiones, pero no cabe la menor duda de que el dinero de los abonos también es determinante a la hora de confeccionar un presupuesto que sea interesante para poder luchar por títulos a final de temporada. Si no es así, la verdad es que el proyecto del club que estamos intentando desarrollar se va a ver avocado al máximo de los fracasos.

Una noticia publicada por el diario El País informaba de que el coronavirus había terminado por pinchar la burbuja económica del fútbol, que como sabéis es el deporte que más dinero mueve en todo el mundo. Esa burbuja es algo que viene creciendo de una manera peligrosa en los últimos años, con fichajes realizados con cantidades impresionantes de dinero y con salarios de futbolistas que están claramente por encima de lo aconsejable. Los clubes que se encuentran en una tesitura así y que han visto cortado el grifo de dinero que entra con los abonos de los aficionados se han visto envueltos en muchos problemas.

Vamos a ponerle cifra a todas esas pérdidas de los clubes de fútbol a raíz del coronavirus. Lo hace también una noticia publicada en el diario El País. En concreto, son 2.000 millones de euros los que se han perdido en el mercado futbolístico como consecuencia de la irrupción de la mayor crisis sanitaria desde el final de la Segunda Guerra Mundial. Y eso que sí que se ha recuperado el dinero de las televisiones, que como antes os comentábamos es el principal medio de ingreso de los clubes profesionales de fútbol.

Los clubes de fútbol han tenido que ser originales a la hora de combatir la crisis económica provocada por el coronavirus en sus respectivos casos. Una manera que ha venido surtiendo efecto y que ha permitido a los clubes obtener un ingreso extra en estos tiempos tan difíciles es apostar por los cubregradas, lonas que han tapado los vacíos asientos de sus estadios y que han potenciado la imagen de marca de sus patrocinadores, que como consecuencia de esto han aumentado la aportación que dedican a sus clubes. Los profesionales de Fábrica Banderas nos han trasladado que estos cubregradas han sido la apuesta y la adquisición prioritaria de clubes no solo de fútbol, sino de otros muchos deportes, en los difíciles tiempos que corren.

Todos están satisfechos 

Esos cubregradas de los que os estamos hablando han permitido que todos los agentes implicados en lo que al deporte se refiere salgan satisfechos. Por un lado, los clubes han obtenido esos ingresos extras que tanto necesitaban en estos tiempos. Los patrocinadores han visto potenciada su imagen de marca todavía más. Los futbolistas han seguido cobrando gran parte de su salario. Aunque lo idóneo sea que los aficionados copen las gradas, es cierto que la opción del cubregradas ha sido un acierto mayúsculo que ya reconoce todo el mundo.

Estamos convencidos de que no hay un solo club deportivo en el mundo que no se arrepienta de haber usado un elemento como del que os hemos venido hablando en estos últimos párrafos. Ha sido una opción original y que ha permitido salir al paso de todos los problemas con los que ha contado el mundo del deporte desde que se inició la pandemia. Ojalá que dentro de muy poco podamos volver a la absoluta normalidad y que la vida pueda volver a ser como antes. Es algo que necesitamos. Pero sí que es cierto que se ha vuelto a demostrar una cosa: cuando vienen mal dadas, el ser humano siempre agudiza el ingenio.