Coleccionistas sí, pero no locos

9 mayo, 2019
Coleccionistas sí, pero no locos

Nadie puede entender mejor a un coleccionista que otro coleccionista, da igual lo que sea que coleccionas, eso no importa, pero sólo alguien que va acumulando objetos con la misma pasión que lo haces tú puede entender tu vicio. En mi caso podríamos decir que soy un apasionado del modelismo. Quiero tener los mejores coches y motos en miniatura del mundo, ese es mi sueño. Hoy por hoy estoy obsesionado con comprar coches de una marca en concreto y aquí en España era complicado hasta que encontré esta sección de minichamps en racingmodelismo.com.

Minichamps, para los vírgenes en todo esto del modelismo, es una empresa que fabrica automóviles a escala, en mi opinión la mejor fábrica de coches a escala del mundo. Se encuentra en Aquisgrán, Alemania, y tienen los mejores modelos a escala internacional 1:43 y de la popular medida 1:18, y tienen hasta los exclusivos modelos 1:8.

En casa acumulo coches desde niño pero es ahora cuando puedo alardear de ello porque tengo dos vitrinas de cristal en el salón (menos mal que mi novia no tiene ningún problema con eso) con los mejores coches a escala que tengo en mi posesión y para mí son una auténtica joya.

Pero ¿sabéis qué es la joya de todas las joyas? Mirad esta preciosidad de Lincoln Continental Mark V del año 1979 hecho con cartón a escala 1:1. Está claro que yo no voy a meter eso en mi casa pero no me digáis que no es una auténtica pasada de coche. Le han hecho todos los detalles, hasta la más mínima rallita  está copiada a escala en el coche de cartón.  El creador de esta maravilla es una artista estadounidense llamada Shannon Goff, nacida en Detroit y ha titulado la obra “Miles of Empty” que traducido vendría a ser algo así como “Millas de Vacío”. Representa la complejidad de la vida americana y su atención al detalle es simplemente bestial.

Fue el abuelo de Shannon Goff el que tuvo un Lincoln Continental. Un auténtico yate de carretera de casi 6 metros de longitud, con un enorme motor V8 en sus entrañas, con el que la familia se iba de vacaciones al lago Michigan. La definición, el recuerdo del coche americano que habita en la mente de muchos, en resumen. Obviamente tardó meses en construirlo pero la artista puede estar orgullosa de haber cortado a mano cada panel del automóvil.

Yo sólo lo he visto en fotografías pero si ya así alucino imagino que tenerlo delante y poder verlo en toda su magnitud tiene que ser una auténtica maravilla.

De todos modos, como he dicho desde el principio, soy consciente de que sólo otro coleccionista como yo podrá entenderme y saber que esa pasión con la que hablo, o escribo en este caso, no es una locura, es el fervor de alguien que tiene un hobby especial, un hobby coleccionable.

Además, he de añadir que ha sido todo un acierto hacer todo el coche, hasta el último detalle, en color blanco porque es una auténtica pasada verlo todo globalmente como si fuera un bloque unido. Me encanta.

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