La electricidad, básica para el funcionamiento de los servicios esenciales en tiempos del coronavirus

10 noviembre, 2020
La electricidad, básica para el funcionamiento de los servicios esenciales en tiempos del coronavirus

Durante todos estos extraños meses caracterizados por la existencia de una pandemia a nuestro alrededor, nos hemos empezado a acostumbrar a diferenciar los servicios esenciales de los que no lo son, especialmente porque, en los meses de marzo y abril, se tuvo que restringir la actividad de los segundos con el fin de que se frenara la expansión del coronavirus. Fue entonces cuando empezamos a hablar de la importancia que tienen los servicios sanitarios, los de distribución, los de alimentación… Desde luego, está claro que, sin este tipo de servicios, nadie hubiera sobrevivido al confinamiento.

En los párrafos que siguen, os hablaremos de otro de los servicios que han sido básicos para garantizar la salud y el bienestar de las personas y de las empresas durante toda la vida, pero que también ha sido mejor valorado en los últimos tiempos. Hablamos de un bien como lo es la electricidad, que es un instrumento básico no solo para disponer de luz en nuestras viviendas, sino para que funcionen todas las máquinas que hay en un hospital, para que funcionen los ordenadores que permiten organizar una distribución de comida y para que se garantice la eficacia en el trabajo de un almacén en el que haya bienes alimentarios o sanitarios. Ahí es nada.

Ni que decir tiene que, para cualquier tipo de empresa, un servicio como lo es la electricidad es clave a la hora de prestar un servicio con las mejores condiciones. Y es que la vida tal y como la conocen los emprendedores también sería imposible de no ser por la tremenda necesidad que cubren los servicios eléctricos. Durante el Estado de Alarma, trabajadores del sector de la electricidad no pararon en su actividad con el fin de que los negocios considerados como esenciales pudieran continuar con su actividad.

Un negocio dedicado al sector de la electricidad ha tenido una mayor responsabilidad que nunca tras la llegada del coronavirus. Se trata de un servicio esencial y que tuvo que dar cobertura, durante los peores momentos de la pandemia, a hospitales, supermercados y demás actividades básicas destinadas a evitar que la gente sufriera todo tipo de problemas (directos o indirectos) derivados de la situación sanitaria. Los profesionales de Pasero nos han comentado que, desde que la situación comenzara a ser preocupante en los meses de febrero y marzo, se ha disparado el número de herrajes y estructuras metálicas que han producido para subestaciones eléctricas o centros de transformación.

Y es que no es para menos. Una de las claves para evitar que el confinamiento pasara factura a familias de toda clase en España es que la electricidad llegue hasta el máximo número de hogares posible. Ha sido eso lo que a muchas personas les ha permitido vivir con cierto bienestar durante la primavera de este 2020, que ha sido tan especial y tan larga para tantas personas. Desde luego, a nadie se le ocurre dudar de la importancia que ha tenido un bien como la electricidad para haber hecho eso posible.

Un bien esencial reconocido por la población… y por las instituciones

Una noticia publicada en la página web de FIDE informaba de esa tremenda importancia que ha jugado la electricidad durante ese Estado de Alarma del que hablábamos previamente. El artículo es un fiel reflejo de lo que creemos que piensa la sociedad en su conjunto: que sin este bien, hubiese sido realmente complicado que muchos negocios y familias salieran adelante durante estos tiempos tan complicados y en los que las cosas son, ya de por sí, muy difíciles.

Otro texto, en este caso publicado en la página web oficial de una institución como lo es el Defensor del Pueblo, refrendaba esa catalogación de esencial que tiene la electricidad, equiparándola con otras como lo son el gas, el agua, el transporte, las comunicaciones… y es que la electricidad es, ante todo, un derecho que todo el mundo tiene por el mero hecho de ser personas. No cabe la menor duda de que es básico mantenerlo y que seguirá siendo realmente importante para que todos esos centros públicos o negocios privados que son esenciales para reducir los efectos de la pandemia den el máximo de cara a eliminar el virus ahora que las cosas han vuelto a ponerse realmente feas.

Tenemos realmente claro que la pandemia todavía no ha sido resuelta y que habrá muchísimos problemas de aquí a que esa vacuna de la que todo el mundo habla salga a la luz. Quedan meses de bastantes problemas, de incertidumbres y de miedos. Pero el ser humano ha de saber que un elemento como la electricidad juega a su favor y que será una ayuda inestimable para vencer todos esos elementos negativos que tan difícil nos están poniendo nuestra vida en los tiempos que corren.