Algunas marcas de dentífricos aseguran que sus productos son efectivos para tratar la hipersensibilidad dental. Hemos pulsado la opinión de los expertos y esto es lo que nos indican sobre estas pastas especiales.
Aunque profundizaremos en el concepto más adelante, para resituarlo a un nivel, la hipersensibilidad dental es ese dolor agudo que sentimos en algunos dientes cuando ingerimos una bebida o un alimento muy frío o muy caliente. Este problema se pone de manifiesto en los meses de verano. Ya que supone un impedimento para mucha gente para poder disfrutar a gusto un helado o una bebida refrescante.
No es un problema menor. Se calcula que el 15% de los adultos españoles padecen hipersensibilidad dental a un nivel. En ocasiones, esta hipersensibilidad dental aparece y desaparece por temporadas.
Los fabricantes de pasta dentífrica son conscientes de que este es un problema que preocupa a mucha gente. Por esta razón sacan al mercado pastas especiales de dientes que revierten la hipersensibilidad. Al menos, así lo indica la publicidad.
En el anuncio de una de estas pastas, la más popular en su categoría, aparece un “dentista” con su bata blanca, dentro de su clínica dental, enseñando la caja del dentífrico a cámara y diciendo: “Yo siempre se la recomiendo a mis pacientes”.
En la edición del anuncio del 2023, el dentista, en un tono divulgador, te va contando como la hipersensibilidad dental te limita la dieta. “Dejas de tomar helados, dejas de tomar refrescos, dejas de tomar hielo.” En fin, tu vida en verano es un suplicio. “Lo primero que me dicen los pacientes cuando les recomiendo esta pasta dental” – dice el dentista a cámara– “es gracias”.
Desde luego, este anuncio es un hito dentro de la historia de la publicidad. A pesar de ello, debemos ser conscientes de que la publicidad utiliza un lenguaje persuasivo, no informativo.
Veamos como son en realidad estos productos.
¿Qué es la hipersensibilidad dental?
Antes de ver si determinados productos tratan esta dolencia, veamos en concreto en qué consiste.
El profesor de odontología Christian R. Gernhardt, de la universidad Martin Luther en Halle (Alemania) define en un artículo publicado en la revista divulgativa Elsevier que la hipersensibilidad dental es un dolor agudo y breve que surge como respuesta de la dentina a un estímulo térmico.
La dentina, la parte interior del diente, la que aparece justo después del esmalte, entra en contacto directo con la sustancia que se encuentra a una temperatura notablemente inferior o superior a la de la boca.
La dentina contiene miles de túbulos microscópicos que conectan directamente con las terminaciones nerviosas.
Para el doctor Gernhardt la hipersensibilidad dental es una dolencia en sí misma y no puede ser atribuida a otras enfermedades, aunque pueda guardar relación con estas.
En la mayoría de los casos aparece por desgaste del esmalte dental o por una retracción de las encías. Tratamientos como un blanqueamiento dental agresivo o ciertos procedimientos para tratar la periodontitis pueden provocar hipersensibilidad. Pero como dice Gernhardt, la hipersensibilidad aparece porque estos tratamientos desgastan el esmalte o dejan abierta la encía.
La hipersensibilidad dental está relacionada en parte con la dieta. El consumo continuado de alimentos ácidos va desgastando el esmalte poco a poco. Dentro de estos alimentos se encuentran frutas cítricas como el limón y el pomelo, bebidas con gas, alimentos procesados con bastante ácido como las salsas de tomate y el kétchup, encurtidos como las aceitunas y bebidas alcohólicas como el vino y la cerveza.
Tomar café y/o té con regularidad también contribuye al desgaste del esmalte dental.
Como vemos, son muchos los productos que consumimos habitualmente que contribuyen a que nuestros dientes se vuelvan más sensibles.
Cómo prevenir la hipersensibilidad dental.
Este conocido endodoncista en Tenerife, opina que seguir una buena higiene dental es primordial para prevenir la hipersensibilidad dental.
En este sentido, tendríamos que cepillarnos los dientes después de cada comida. Para eso utilizaremos un cepillo con una dureza adecuada. Cepillarse los dientes con cepillos duros o de forma vigorosa puede desgastar el esmalte. La pasta de dientes adecuada sería la que, por su composición, mejor se adaptara al estado de nuestra dentadura.
La higiene dental debería ser completa. Usar hilo dental para eliminar restos de comida que queden entre los dientes y terminar con un colutorio, que entre otras cosas nos ayudará a eliminar el ácido residual que quede en la boca y que puede ser responsable de la desmineralización del esmalte.
Para prevenir la hipersensibilidad dental todo no es higiene y limpieza. Nuestros hábitos alimenticios influyen bastante. No se trata de prohibir alimentos, pero sí de reducir su cantidad y la regularidad con la que los tomamos.
En ese sentido, deberíamos ser precavidos en el consumo de bebidas carbonatadas y bebidas ácidas. Por ejemplo, los refrescos azucarados y las bebidas energéticas no son buenas para nuestro esmalte dental.
Después de tomar frutas cítricas o encurtidos sería bueno enjuagarnos la boca con agua. Antes incluso de cepillarnos los dientes, si estamos pensando en hacerlo.
El consumo diario de bebidas como el café, el vino y el té deberíamos moderarlo para que el esmalte dental no se resintiera y, prevenir de esta manera, la aparición insospechada de la dichosa hipersensibilidad dental.
La visita semestral a nuestro dentista es una de las herramientas más poderosas que tenemos a nuestro alcance para prevenir esta dolencia. Visita que viene bien complementar con una profilaxis anual.
Cómo se trata la hipersensibilidad dental.
Como regla general hay que señalar que los dentistas abordan la hipersensibilidad dental eliminando el factor que lo causa. Por eso es importante hacer un reconocimiento de la dentadura del paciente y descubrir la causa principal.
Si la hipersensibilidad es leve, normalmente, siguiendo las indicaciones del dentista, suele ser suficiente para que el diente se recupere y el esmalte se fortalezca. Para ello, se suele sugerir una rutina de higiene con productos adecuados que protejan la dentadura y limpien sin fricción, como pastas especiales, enjuagues bucales, chicles, etc.
En caso de que con eso no sea suficiente, se puede proteger el diente afectado con refuerzos de composite, barnices de flúor, oxalato de potasio, cemento de ionómero de vidrio y otras soluciones odontológicas.
Los casos más graves o más persistentes suelen requerir un tratamiento por etapas. Siempre teniendo en cuenta el origen de la hipersensibilidad. No se trata igual si esta proviene de un problema periodontal (encías), de un desgaste del esmalte dental o de una lesión de caries.
Para ello se hace una combinación de acciones no invasivas y acciones invasivas. Las no invasivas se dividen en acciones domésticas, que el paciente realizará en su casa siguiendo las instrucciones del dentista y otras medidas que se aplican en la clínica.
El tratamiento es personalizado. Para hacernos una idea, dentro de las acciones no invasivas se pueden incluir la aplicación de preparados de flúor o la ingesta de complementos alimenticios con aminoácidos; y dentro de las invasivas pueden emplearse la cirugía periodontal, una restauración del diente con algún tipo de empaste o una endodoncia.
Lo importante aquí es comprender que la hipersensibilidad dental se puede tratar y se puede curar.
Las pastas dentífricas.
Regresemos al eje central del artículo. La cuestión que ha motivado nuestra investigación. Esa pregunta que nos formulamos al principio: ¿Los dentífricos contra la hipersensibilidad dental son efectivos?
Para ello recurrimos a un estudio internacional dirigido por la Universidad de Berna (Suiza) del que se hizo eco el periódico ABC en sus páginas de salud y con el cual se analizaron 8 de los dentífricos contra la sensibilidad dental más comercializados en la Unión Europea.
Tras un análisis pormenorizado de los 8 productos, a los que se les añadió un noveno que no tenía propiedades para combatir la hipersensibilidad dental, los científicos llegaron a la conclusión de que ninguna de las pastas dentífricas analizadas evitaba la hipersensibilidad dental. Al menos, como indicaban los anuncios.
En los 9 productos se midieron el pH, los niveles de calcio, fosfato, flúor, la humectabilidad del producto (capacidad de esparcirse por la boca con ayuda de la saliva) y la cantidad de partículas abrasivas.
También se utilizaron en un ambiente controlado en el que se simulaba el cepillado de los dientes durante 5 días seguidos. Con este experimento se percibió que todos los dentífricos, a un nivel u otro, producían desgaste sobre una superficie similar al esmalte dental.
Aunque cada producto arroja unos datos distintos, no se aprecia una diferencia notable entre ellos, ni entre los dentífricos que combaten la hipersensibilidad y el noveno que no lo hace.
La doctora Samira Helena João-Souza, que dirigió la investigación, señaló que estos productos se pueden utilizar como complemento de un tratamiento, pero no se puede afirmar que eviten o curen la hipersensibilidad dental por sí mismos.
Para ello necesitaríamos, además de la pasta dentífrica adecuada, un tratamiento prescrito por un dentista y cambios en la alimentación del paciente.
Para tratar la hipersensibilidad dental, las pastas dentífricas específicas son útiles, pero claramente insuficientes.

